Cuba
La República de Cuba es un país del Caribe, asentado en un archipiélago del mar de las Antillas, también conocido como mar Caribe. Su isla principal, conocida como Isla de Cuba, es la más grande de las Antillas Mayores. También forman parte del archipiélago la Isla de la Juventud (antiguamente llamada "de Pinos") y una multitud de cayos o pequeñas islas que rodean a las antes mencionadas. Al norte se encuentran Estados Unidos y Bahamas, al oeste México, al sur las Islas Caimán y Jamaica y al sudeste la isla La Española.
Cuba se constituye políticamente en un estado socialista. Su tasa de desnutrición, según cifras oficiales no verificables, pues eran generadas, revisadas e informadas por el CCE (Comite Estatal de Estadisticas) y ahora en la OE, es la de un país desarrollado y la más reducida de Latinoamérica.[1]
Historia
Etapa precolombina
La percepción que tenemos de los habitantes precolombinos de Cuba (llamados aborígenes, indígenas o incorrectamente indios) viene a nosotros a través de los relatos de los conquistadores, llamados Cronistas de las Indias, por lo que está matizada por la visión europeizante y cristiana de los mismos. Uno de estos cronistas, Bartolomé de las Casas, distinguió tres tipos de culturas diferentes en cuanto a rasgos étnicos, lingüísticos y de desarrollo tecnológico y social, las cuales llamó Guanahatebey, Siboney o Sibuney y Taína.
Mas en el último siglo los estudios arqueológicos, etnológicos y morfológicos han permitido indagar más en la vida de estos primeros habitantes de la Isla.
Estos llegaron a la Isla producto de migraciones procedentes de la América continental, la primera ruta se presume que fue a través de Norteamérica hasta el litoral de golfo de México, estos primeros grupos eran cazadores paleolíticos de origen mongoloide. La segunda migración, fechada aproximadamente hace 4500 años, procedía de Centro y Suramérica, estos tenías una fisionomía parecida a la del primer grupo. La tercera y cuarta migración procedió fundamentalmente de las Antillas en torno al 500 a.C.
Una clasificación más atenida a la evolución de estos grupos humanos establece también tres grupos: el de la edad de la concha (correspondiente al Guanahatebey), el de la edad de la piedra (correspondiente al Siboney) y la edad de la alfarería (correspondiente a la Taína).
En común todos estos grupos tenían una organización gentilicia matriarcal, con división del trabajo por sexo y edades con una forma de religión animista y culto a los antepasados.
Los aborígenes de la edad de la concha eran del grupo mesolítico tardío, se asentaron en la costa sur del occidente de la Isla principal de Cuba y en la Isla de Pinos. En esta región proliferaban los moluscos, crustáceos y aves. Sus actividades principales eran la pesca de plataforma y la recolección litoral. Desarrollaron técnicas para confeccionar instrumentos con la concha marina, de ahí su clasificación. Vivían a cielo abierto y rara vez usaban las cuevas.
Los aborígenes de la edad de la piedra, también del mesolítico tardío, se asentaron en la costa norte del occidente y centro de la Isla. Aunque constituyen la primera migración eran más avanzados que el grupo anterior. Desarrollaron la caza y la pesca, si dejar la recolección. Dominaban el fuego y conocían la técnica para el tallado de la piedra de sílex. Vivían en cuevas y barrancos. Los aborígenes de la edad de la alfarería eran del grupo neolítico, formaban parte de la familia de los aruacos, se asentaron a lo largo de toda la Isla. Eran agricultores, y con su principal cultivo, la yuca, fabricaban el casabe, alimento que no sólo podía comerse en el momento, sino que también se podía conservar. Confeccionaban objetos y recipientes de cerámica y poseían un variado instrumental de concha y piedra pulida. Vivían en casas de madera y guano de diversas formas: desde la cúbica clásica (bohío), en forma circular (caney) o sobre pilotes (barbacoa), siempre en una disposición circular en torno a un espacio céntrico (batey).
Colonia
El 27 de octubre de 1492 arribaron a costas cubanas, por la zona de Bariay, las tres primeras naves europeas bajo el mando de Cristóbal Colón. Entre esa fecha y el 5 de noviembre, las naves se movieron por la costa oriental de Cuba, y el viernes 2 de noviembre, designó a dos de sus hombres para que, durante seis días, se internasen en el territorio cubano.
En 1513 Diego Velázquez es nombrado gobernador de Cuba con facultad, entre otras, de fundar villas y efectuar repartimientos de indios.
Ya Velázquez había fundado la primera villa en territorio cubano, Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa en 1511. En 1513 funda San Salvador de Bayano, así preparó la fase siguiente de la conquista, la exploración del resto de la Isla, paso previo a la creación de nuevas villas. En enero de 1514 se fundo La Trinidad, entre abril y mayo de 1514 se fundaron San Cristóbal de La Habana y Sancti Spíritus, entre junio y julio de 1515 se fundó la única villa ubicada en la costa norte, Santa Maria del Puerto del Príncipe (actual Camagüey) y por último en agosto de 1515 quedo establecida Santiago de Cuba.
Estas villas constituían la base legal, organizativa y política en cada región lo cual se lograba al establecer en cada acto de fundación, la institución del municipio, y también garantizaban la concentración y permanencia en el territorio de un núcleo conquistador mediante la vecindad.
La encomienda fue la institución que trazó el rasgo caracterológico de la primera colonia. Esta institución colocaba a los aborígenes cubanos en manos de los españoles encomenderos, quienes debían cristianizarlos y enseñarles a trabajar; pero esta prescripción legal solo sirvió para encubrir el hecho real: la explotación aborigen en condiciones semejantes a la esclavitud.
El 10 de febrero de 1516, por petición de Velázquez, se creó el obispado de Cuba, cuya sede original estuvo en Baracoa y fue trasladada en 1523 a Santiago de Cuba.
El renglón económico dominante en estos primeros años de la colonia fue la minería, específicamente la extracción de oro, actividad en la cual se emplearon aborígenes encomendados así como algunos esclavos negros que se integraron desde muy temprano al conglomerado étnico que siglos después constituiría el pueblo cubano. Una vez agotados los yacimientos de oro este sector recaería sobre el cobre de las minas de Santiago del Prado.
Ya en 1503 los Reyes Católicos fundaban la Casa de Contratación de Sevilla la cual fue destinada con el objetivo de organizar y monopolizar el comercio español con sus nuevas posesiones, lo que despertó los celos de las otras potencias europeas.
Como consecuencia de las guerras entre Francia y España, hicieron su presencia en el Caribe los primeros corsarios a los que se sumaron después ingleses y holandeses. Aunque fueron fundamentalmente los galos que desolaron la Isla, tal como Roberto de Baal y Jacques de Sores.
Para repeler a estos ataques la Corona pone en marcha dos planes, ambos muy favorables para la nueva capital La Habana El primero fue el Sistema de Flotas o Puerto Único, mediante el cual todas las embarcaciones de las Indias Occidentales (Hispanoamérica) tenían que partir juntas rumbo a España desde el otrora Puerto de Carenas (la bahía de La Habana), lo que desarrolló un auge comercial sin precedentes en la ciudad con el crecimiento de su población y la diversificación de su actividad comercial por la creación de nuevos oficios. El segundo plan su dirigido a fortificar la ciudad, el cual tuvo como precedente la construcción ya en 1538 de la segunda fortaleza de América y que fue nombrada Castillo de la Real Fuerza, de años posteriores datan la protección de la bahía con fortificaciones como el Morro y la Punta.
Este desarrollo económico de La Habana contrastaba sobremanera con la escasa, casi nula, actividad comercial de las poblaciones alejadas, las cuales como forma de subsistencia iniciaron un comercio de contrabando con los corsarios extranjeros, burlando así el Monopolio Comercial Español.
En el siglo XVIII casi toda las tierras estaban repartidas en la Isla, particularmente las occidentales y las de las grandes sabanas, pero se mantenían improductivas y despobladas. La producción de tabaco se incrementó entre 1713 y 1720. Paralelo al proceso tabacalero se dio el azucarero. Las nuevas fábricas o trapiches se ubicaron en las proximidades de los centros urbanos. En 1740 se creó la Real Compañía de Comercio de La Habana, a ella se le otorgó el privilegio del control y conducción del tabaco, los azucares y el coambre de Cuba a España, como parte del control metropolitano.
El desarrollo de las ciudades y villas fue marcadamente desigual. La Habana llegó a ser a mediados de siglo, la tercera urbe y el primer puerto del Nuevo Mundo con una activa y bulliciosa vida portuaria y comercial. En 1728 se funda la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana y el colegio de San José, que junto a los conventos de Belén y San Francisco, imparten la enseñanza en la capital y el Seminario de San Basilio el Magno en Santiago de Cuba.
En esta etapa comienzan a observarse las primeras luchas sociales en la historia de Cuba como consecuencia de las medidas monopólicas tomadas por la Corona acentuados ahora por el llamado Estanco del Tabaco que prohibía la venta del producto a particulares, colocaba el precio arbitrariamente y establecía las cantidades a comprar. Los movimientos se concentran fundamentalmente en los vegueros y los cobreros, lo que dio lugar a protestas y sublevaciones, la tercera de las cuales fue violentamente reprimida mediante la ejecución de once vegueros en Santiago de las Vegas, población próxima a la capital. Imposibilitados de vencer el monopolio, los más ricos habaneros decidieron participar de sus beneficios.
Al estallar la Guerra de los Siete Años, entre Francia e Inglaterra, España entraría a favor de la primera. Está contienda sirvió de escenario para que los ingleses dirigieran la mayor armada que había cruzado el Atlántico bajo la dirección de Sir Jorge Pockock con el objetivo de tomar La Habana. La ineficacia de las máximas autoridades españolas en la defensa de la ciudad contrastó con la disposición combativa de los criollos, expresada sobre todo en la figura de José Antonio Gómez, valeroso capitán de milicia de la cercana villa de Guanabacoa, muerto a consecuencia de los combates y la del capitán español don Luís de Velasco al defender el Castillo del Morro. El 12 de agosto de 1762 se firmó la capitulación de la ciudad, al día siguiente entraban triunfantes las tropas británicas. Esta ocupación duró once meses. El 6 de julio de 1763 tomaba posesión del gobierno de Cuba, en nombre del rey de España, el teniente general Ambrosio de Funes y Villalpando, Conde de Ricla. A cambio de la estratégica posición, se le entregaba a Gran Bretaña la Península de La Florida.
Las prioridades del Conde de Ricla y sus sucesores ilustrados estaban dirigidas al fortalecimiento militar de la Isla. Este objetivo debía cumplirse aplicando una nueva política que se basaba en la necesidad de crear una amplia base económica y ágiles mecanismos administrativos que le permitieran que el sistema defensivo fuese lo más autóctono y potente posible.
En el breve período de dos años, en La Habana se reconstruyen las fortalezas del Morro, La fuerza y La Punta; se edifican La Cabaña, Atarés y El Principe; los fortines de La Chorrera y Cojímar y se moderniza la muralla. Hacia 1774, el sistema se completó con la ampliación de los castillos de San Severino en Matanzas y El Morro en Santiago de Cuba.
En cuanto a la economía se reorganizó la administración con la creación de la Real Intendencia General de Ejército y Hacienda; la supresión de los privilegios de la Real Compañía de La Habana y la permisibilidad del libre comercio con extranjeros; la promulgación por la Corona de la nueva ley arancelaria; la liquidación del monopolio de Cádiz con la apertura al comercio de la Isla de otros puertos españoles, la ejecución de planes de desarrollo urbano y el reajuste de todo el sistema de impuestos con el objetivo de que, a corto plazo, cubriese los gastos administrativos de la Isla.
Bajo Ricla y sus sucesor el Marqués de la Torre, La Habana incrementó la pavimentación e inició el alumbrado de las calles, dispuso medidas sanitarias, e inició la construcción del primer paseo habanero, la Alameda de Paula; del primer teatro, El Principal; y del Palacio de los Capitanes Generales. Se llevó a cabo el primer censo poblacional de 1774 y se inició el trazado urbanístico de la ciudad, mediante el cual se prohibió las casas de guano e imponiendo una nueva arquitectura de grandes y ostentosos palacios.
Los hacendados criollos se enriquecieron y su flamante poder se materializó en instituciones que, como la Sociedad Económica de Amigos del País y el Real Consulado, canalizaron su influencia en el gobierno colonial.
En este contexto hace su entrada en la escena histórica cubana un cerrado y brillante grupo de hombres de pensamiento, la Generación del 92 o la Ilustración Reformista Cubana. Francisco de Arango y Parreño es el más brillante expositor del proyecto socioeconómico y el de mayor agudeza política. Las principales proposiciones de este grupo liderado por Parreño eran: libre comercio de esclavos; aumento de la esclavitud para resolver las necesidades de fuerza de trabajo y eliminación de todos los obstáculos que impiden su explotación intensiva; mejoramiento y perfeccionamiento en la utilización de tierras y la aplicación de la más moderna técnica; desarrollo tecnológico de la manufactura azucarera, desarrollo científico del país, libertad de comercio y disminución de la usura en los préstamos necesarios para incrementar la agricultura y la manufactura.
Hacia 1802, comienza a observarse otra corriente en la Ilustración Reformista Cubana. El movimiento se aglutina alrededor del obispo de La Habana Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa y tiene dos centros de proyección colocados bajo la dirección de aquel: el Real y Conciliar Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio y la Real Sociedad Económica de Amigos del País. La actividad de este nuevo grupo se dirige más a la esfera social y a la del pensamiento que a la económica. Desde el punto de vista político su proyección no es homogénea aunque todos sus integrantes muestran adhesión a las ideas políticas modernas, una tendencia descentralizadora y autonómica y la ponderación de lo cubano en formación en cuyo proceso quieren incidir. Espada es antirracista, antiesclavista, antilatifundista, crítico de la oligarquía y asume un proyecto de desarrollo sobre la base de la pequeña propiedad agraria. En esta corriente se formaron inicialmente Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Antonio Saco, Felipe Poey y Domingo del Monte.
Otra corriente política cifraba sus esperanzas de solución de los problemas cubanos en la anexión a Estados Unidos. En esta actitud convergía tanto un sector de los hacendados esclavistas que veía en la incorporación de Cuba a la Unión norteamericana una garantía para la supervivencia de la esclavitud -dado el apoyo que encontrarían en los estados sureños-, como individuos animados por las posibilidades que ofrecía la democracia estadounidense en comparación con el despotismo hispano. Los primeros, agrupados en el "Club de La Habana" favorecieron las gestiones de compra de la Isla por parte del gobierno de Washington, así como las posibilidades de una invasión "liberadora" encabezada por algún general norteamericano.
En esta última dirección encaminó sus esfuerzos Narciso López, general de origen venezolano que, tras haber servido largos años en el ejército español, se involucró en los trajines conspirativos anexionistas. López condujo a Cuba dos fracasadas expediciones, y en la última fue capturado y ejecutado por las autoridades coloniales en 1851.
Otra corriente separatista más radical aspiraba a conquistar la independencia de Cuba. De temprana aparición -en 1810 se descubre la primera conspiración independentista lidereada por Román de la Luz-, este separatismo alcanza un momento de auge en los primeros años de la década de 1820. Bajo el influjo coincidente de la gesta emancipadora en el continente y el trienio constitucional en España, proliferaron en la Isla logias masónicas y sociedades secretas. Dos importantes conspiraciones fueron abortadas en esta etapa, la de los Soles y Rayos de Bolívar (1823), en la que participaba el poeta José María Heredia -cumbre del romanticismo literario cubano- y más adelante la de la Gran Legión del Águila Negra alentada desde México.
Félix Varela Morales, definido por Luz y Caballero como “el que nos enseño primero en pensar”, fue el iniciador de la ideología de la independencia cubana. Educador, político sagaz, filósofo, sostuvo que Cuba debía ser independiente tanto de España como de los Estados Unidos y que esa independencia solo sería real si se lograba con los propios medios y por los propios naturales. Fue condenado a muerte por la Corona española, vivió en el exilio hasta su muerte en 1853.
Su esfuerzo, sin embargo, tardaría largos años en fructificar pues las circunstancias, tanto internas como externas, no resultaban favorables al independentismo cubano.
El fracaso de la Junta de Información convocada en 1867 por el gobierno metropolitano para revisar su política colonial en Cuba, supuso un golpe demoledor para las esperanzas reformistas frustradas en reiteradas ocasiones. Tales circunstancias favorecieron el independentismo latente entre los sectores más avanzados de la sociedad cubana, propiciando la articulación de un vasto movimiento conspirativo en las regiones centro orientales del país.
Guerras de independencia
La Guerra de los Diez Años
El inicio de las luchas por la creación del Estado Nacional, una vez fracasados los intentos de reformas que realizaron los delegados cubanos a la Junta de Información, tuvo un antecedente inmediato. Desarrollado a partir de 1867, el proceso conspirativo tuvo su espacio fundamental en la región del centro – oriente cubano, con especial fuerza en las jurisdicciones de Bayamo, Manzanillo y Camagüey.
Francisco Vicente Aguilera, Pedro Figueredo, Carlos Manuel de Céspedes, Vicente García, Salvador Cisneros Betancourt, y Miguel Jerónimo Gutiérrez ejemplifican a este grupo de terratenientes revolucionarios, empeñados en expulsar a España de Cuba.
Devenido Céspedes jefe de la Revolución, el 10 de octubre de 1868 se produjo el grito de independencia en su ingenio Demajagua, al tiempo que realizaba dos actos de suma trascendencia: liberó a sus esclavos y dio a conocer un documento que pasaría a la historia como Manifiesto del 10 de octubre donde señala las causas de la lucha, la lucha armada como única vía posible y los objetivos: la independencia de Cuba y la abolición de la esclavitud. A pasos acelerados la Revolución ampliará su escenario en la zona oriental, demostrando la validez del alzamiento cespedista. Las bisoñas tropas mambisas, que comenzaban a ser entrenadas por militares dominicanos de la talla de Modesto Díaz y Luis Marcano, empezaron a demostrar la importancia del machete como arma redentora. Con rapidez, una figura de trascendencia especial en la historia nacional, se pondría de manifiesto: Máximo Gómez, vencedor en la carga al machete en Tienda de Pino, cerca de Baire, el 4 de noviembre.
La toma de Bayamo, en el propio mes de octubre proporcionó una capital a la naciente revolución y permitió el decurso de ciertas transformaciones, no sin antes haber redactado Pedro Figueredo la letra del Himno de Bayamo.
El 4 de noviembre los camagüeyanos se levantaron en armas en Las Clavellinas, dirigidos por la Junta Revolucionaria local, que más tarde en las Minas se radicalizaría a manos de Ignacio Agramonte. Los villareños efectuaron su alzamiento el 6 de febrero de 1869 en el cafetal San Gil en Manicaragüa.
La reunión de los centros de dirección revolucionaria para dejar constituido el frente único de combate contra la metrópoli tuvo lugar en Guáimaro, a partir del 10 de abril de 1869. Céspedes encabezó a los delegados orientales, Agramonte y Cisneros Betancourt a los camagüeyanos y Miguel Jerónimo Gutiérrez a los villareños. En esa asamblea se aprobó la Constitución de Guáimaro que estableció la elección de un Presidente, de un General en Jefe y de una Cámara de Representantes como poder supremo. Se estableció en la Constitución un poder legislativo (la Cámara) con exagerados poderes sobre el Presidente y el General en Jefe, esto provocará contradicciones dentro del Poder Civil y entre el Poder Civil y el Poder Militar. No obstante la primera constitución cubana tenía un marcado carácter republicano, democrático y abolicionista, inspirada en el modelo de Montesquieu. Céspedes es electo como Presidente de la República de Cuba en Armas.
El ejército libertador cubano, tras meses de duro aprendizaje militar, alcanzó una capacidad ofensiva que se pondría de manifiesto en la invasión de la rica región de Guantánamo por el General Máximo Gómez, la poderosa ofensiva militar insurrecta dirigida por Gómez que tenía como objetivo destruir la riqueza cafetalera y cañera de la región e incorporarla a la lucha se prolongó varios meses y logró sus objetivos. Se destacó en la misma la figura de Antonio Maceo en el combate de Cafetal de Indiana rescatando a su hermano José. Las brillantes acciones libradas en las sabanas camagüeyanas por la caballería al mando de Ignacio Agramonte, se destaca el Rescate del brigadier Julio Sanguily el 8 de octubre de 1871, acción heroica de Agramonte y 35 jinetes que en un hecho relámpago derrotaron a una columna española de 120 hombres. Pero este avance militar se vio lastrado por las diferencias políticas en el campo revolucionario, las cuales condujeron a la deposición de Céspedes de su cargo de Presidente de la República (1873) e impidieron el tan necesario apoyo en armas y medios de los patriotas emigrados.
El empuje militar cubano alcanzó su cenit entre 1874 y 1875. Gómez había sustituido a Agramonte, quien había caído en combate en 1873, al frente de Camagüey y logra importantes victorias en los combates de La Sacra, Palo Seco, El Naranjo, Mojacasabe y Las Guásimas, este último fue el mayor de toda la guerra y causó a los españoles cerca de 1000 bajas. El 11 de enero de 1875 Gómez comienza el intento de Invasión a Occidente. Con 1000 hombres cruza la trocha de Júcaro a Morón y penetra en territorio villareño produciendo la invasión a Las Villas, no obstante los villareños no aceptan a Gómez como jefe por no ser este nativo de esta región y se ve obligado a retirarse a las Villas. Entre tanto en Camagüey las tropas rechazan a Maceo como jefe por motivos similares. Por lo que la Invasión a Occidente fracasa. Por el mismo tiempo el General Vicente García protagoniza las sediciones de Lagunas de Varona y Santa Rita, en abril de 1875 y mayo de 1877 respectivamente.
El desfavorable sesgo de la correlación de fuerzas y el desgaste en el campo insurrecto, posibilitaron que un importante sector del movimiento independentista aceptase las propuestas del General español Arsenio Martínez Campos. El plan pacificador de Martínez Campos constaba de dos partes: presionar militarmente a los insurrectos ampliando el Ejército español y en promesas a los jefes y soldados insurrectos que se rindieran. El plan tuvo éxito porque la indisciplina, el caudillismo, el regionalismo, el racismo y las contradicciones de todo tipo habían causado profunda debilidad moral en el terreno insurrecto; todo esto se resumió en una propuesta de paz elaborada por Martines Campos conocida como Pacto del Zanjón este sólo daba reformas a Cuba como permitir la formación de partidos políticos no separatistas, crear cierta libertad de prensa y de reunión, otorgar la libertad solo a los esclavos que se habían incorporado a lo lucha. No obstante la paz sin independencia firmada en el Zanjón (1878) no obtuvo el consenso de las fuerzas mambisas y en particular fue rechazada por el General Antonio Maceo en el hecho conocido como la Protesta de Baraguá el 15 de marzo de 1878.
Aunque las acciones militares insurrectas no pudieron sostenerse por mucho tiempo, la Protesta de Baraguá, escenificada por Maceo y sus tropas, que encarnaban los sectores más populares del movimiento revolucionario, constituyó la evidencia mayor de la irrevocable voluntad de los cubanos de continuar la lucha por la independencia.
El período ínter guerras
Si se estudia con detenimiento la etapa histórica nacional que transcurre a partir del cese de la Guerra de los Diez Años, llama la atención un hecho notable: se desarrolla el modo de producción monopolista en Cuba.
El número de fábricas de azúcar se reduce de 1190 en el año 1878 a 500 en el año 1895, pero la producción de azúcar creció de 597000 toneladas en 1878 a más de un millón en 1895, esto se explica por el hecho de que los pequeños y viejos ingenios se transformaron en grandes centrales azucareros con maquinarias y técnicas modernas, los nuevos centrales contribuyeron al desarrollo del transporte y las comunicaciones, lo que redujo el asilamiento localista. Los nuevos centrales necesitan más caña por lo que se incrementan los latifundios cañeros. Los hacendados de Las Villas, Camagüey y Oriente no pueden competir con los hacendados de Occidente que no habían sufrido pérdidas en la guerra por lo que se arruinan y venden sus fábricas y tierras y se convierten en colonos (arrendatarios).
Entre 1878 y 1895 los Estados Unidos hacen importantes inversiones en Cuba, principalmente en el azúcar, la minería y el tabaco. En 1895 sus inversiones ascendieron a 50 000000 de pesos. También en esta etapa Estados Unidos intensificó su control comercial sobre Cuba.
Como consecuencia de la guerra y de las transformaciones económicas que exigían mano de obra calificada, España decreta la abolición de la esclavitud en 1886. La abolición de la esclavitud provocó el aumento del proletariado nacional.
En 1892 se celebró en Cuba el I Congreso Regional Obrero donde se abordaron demandas económicas pero también se planteó el derecho de los obreros a luchar por la independencia. En la emigración los obreros cubanos serían el sostén principal de la próxima etapa de lucha.
En virtud de los acuerdos del Zanjón surgen dos partidos políticos: El Partido Liberal (Autonomista), compuesto principalmente por cubanos ricos y el Partido Unión Constitucional compuesto principalmente por propietarios españoles.
Durante esta etapa se produjeron cambios que acentuaron la estructura colonial, la deformación económica y la dependencia del exterior, lo que exigía la necesidad de una guerra de liberación nacional.
Entre 1879 y 1880 se desarrolla la Guerra Chiquita esta fue preparada por Calixto García al frente del Comité Revolucionario Cubano de New York. Se sumaron dentro de Cuba, Quintín Banderas, José Maceo y otros. Se produjeron alzamientos de importancia en Oriente y Las Villas.
Esta guerra fracasó por su deficiente preparación, por la falta de ayuda exterior, también por la llegada tardía de Calixto García y la ausencia de Gómez y Maceo. No obstante se evidenció la vigencia del ideal independentista, su fracaso sirvió de lección a los cubanos.
Otro intento de reiniciar la lucha durante esta etapa fue el frustrado Plan Gómez-Maceo este consistió en una conspiración dirigida por estas figuras desde el exterior, con el fin de dar continuidad a la lucha. Este plan también fracaso por una serie de factores organizativos y la incapacidad de articular las acciones con un movimiento de masas amplio y unido. Esa sería la obra de José Martí.
José Martí fue la figura cimera del siglo XIX continental, su ideario político – social trascendió las fronteras de su patria, marcando pautas que condujesen a América Latina a su “segunda independencia”. Con la creación del Partido Revolucionario Cubano, concebido como la organización única de todos los independentistas cubanos que debía conseguir los medios materiales y humanos para la nueva empresa emancipadora, y su labor como periodista de talla universal, impulsó una labor de esclarecimiento y unificación, centrada en los núcleos de emigrados cubanos, principalmente en Estados Unidos, pero con amplia repercusión en la Isla. Martí impulsó una tremenda renovación dentro de las letras hispanas de fines de la centuria.
La Guerra del 95
El 24 de febrero de 1895 mediante un levantamiento simultáneo en Oriente y Matanzas se reinicia de la lucha independentista. Aunque se provocaron levantamientos en Bayate, Guantánamo, El Cobre, Ibarra, etc el hecho pasa a la historia como El Grito de Baire.
Martí y Gómez antes de partir para Cuba desde República Dominicana firman el Manifiesto de Montecristi redactado por el primero, este documento es considerado el programa de la Revolución en la Guerra Necesaria. Martí señala que esa guerra es continuación de la anterior, también expresa la necesidad de hacer una República nueva con iguales derechos para todos. Al final destaca el significativo latinoamericanismo de la guerra en Cuba.
Tras arribar a Cuba los tres grandes de la Guerra de independencia (Maceo, Gómez y Martí) el 1ro y 11 de abril respectivamente, se reúnen el 5 de mayo en La Mejorana y por encima de las diferencias de enfoques organizan la Guerra y se aprueba el plan de invasión a Occidente.
Durante el verano de 1895 se extiende la lucha a Oriente, Camagüey y Las Villas. En Oriente Maceo obtiene victorias en los combates de El Jobito, Peralejo y Sao del indio. En Camagüey vence Gómez en el combate de Altagracia y La Larga. En Las Villas se alzan Carlos Roloff y Serafín Sánchez.
El 16 de septiembre de 1895 se produce la Asamblea de Jimaguayú, como su paralela de Guáimaro que redacta una nueva Constitución de la República en Armas, en ella se elige un poder civil más reducido y práctico formado por un Consejo de Gobierno que estaba compuesto por un presidente (Salvador Cisneros Betancourt) un vicepresidente y 4 secretarios, este gobierno civil tenía atribuciones sobre los asuntos políticos y económicos pero con facultades limitadas sobre lo militar. Se planteó que tanto esta Constitución como los acuerdos de esta asamblea tendrían vigencia sólo por 2 años cuando se convocaría otra asamblea.
Entre el 22 de octubre de 1895 y el 22 de enero de 1896 se produce una de las páginas épicas de la Guerra de Independencia, la Invasión a Occidente. Maceo parte desde Mangos de Baraguá con 1400 hombres y al llegar a Camagüey ya contaba 2500. Cuando cruzan la Trocha de Júcaro a Morón se encuentran con Gómez, quedando constituido el Ejército Invasor. En Las Villas combaten en la batalla de Mal Tiempo, la más importante de la guerra, mientras que en Matanzas ejecutan la contramarcha o Lazo de la Invasión, ardid que les permite cruzar el Occidente con más facilidad. En la Habana ya en enero de 1896 Maceo parte a Pinar del Río y Gómez queda protegiéndolo con la Campaña de la Lanzadera. En Pinar del Río Maceo sostiene varios combates en el de Las Taironas llegando al poblado occidental de Mantua victorioso.
Valeriano Weyler en ordenado para sustituir a Martínez Campos como Capitán General ordenando el Bando de Reconcentración que obligaba a miles de campesinos a trasladarse a pueblos y ciudades con el objetivo de aislar a los insurrectos en las zonas rurales. A causa de la Concentración, producto de enfermedades y hacinamiento, murieron cerca de 250 000 personas.
Mientras tanto, se desarrollaba la Campaña de Occidente dirigida por Maceo la cual tenía como objetivo consolidar las posiciones ganadas con la invasión, destacándose los combates de Río Hondo, El Rosario y El Rubí. En Camagüey, Gómez vence en el de Saratoga y Calixto García en la toma del Fuerte San Marcos.
Entre 1897 y 1898 Gómez dirige la Campaña de la Reforma en territorio villareño para atraer soldados españoles y aliviar el frente occidental que había perdido a Antonio Maceo el 7 de diciembre de 1896. Esta campaña consistía en emplear la guerra de guerrillas, la guerra de desgaste con emboscadas y ataques relámpago de pequeños grupos para desorientar al enemigo y llevarlos a terrenos para vencerlos por enfermedades y agotamiento. Cerca de 4000 insurrectos ponen fuera de combate a 25 000 soldados españoles.
Desde Oriente, Calixto García toma las ciudades de Victoria de Las Tunas, Guisa, Jiguaní y Santa Rita destacándose por la eficiente dirección de la artillería mambisa. Mientras, en occidente se producen miles de acciones de mediana y pequeña escala. La suerte del colonialismo español estaba echada.
La Guerra hispano – cubano – norteamericana
En febrero de 1898 se encontraba en el puerto de La Habana el crucero USS-Maine, de los EE. UU. El buque había llegado a Cuba para proteger los intereses de los EE. UU. en Cuba durante la revuelta en La Habana contra el General Valeriano Weyler. A las 9:40 de la mañana del 15 de febrero de 1898, una explosión causada por más de cinco toneladas de pólvora destruyó el acorazado Maine. 266 miembros de la tripulación perdieron la vida. La marina estadounidense designó una comisión para investigar los hechos. Después de cuatro semanas de investigaciones en La Habana, se concluyó que una mina había explotado debajo (afuera) del barco, pero dadas las dificultades de la investigación, la comisión no identificó ningún culpable, no obstante a eso Estados Unidos culpa a España y se presenta como víctima, convirtiendo el hecho en un pretexto que induce al pueblo norteamericano a favorecer una intervención militar en Cuba.
El desarrollo de la revolución en Cuba, visto con creciente simpatía por el pueblo norteamericano, ahora aumentado por la campaña propagandística desatada en torno a la explosión, hace que el 19 de abril ambas Cámaras del Congreso aprueben la Resolución Conjunta mediante la cual el gobierno de Washington intervenía en el conflicto. Según el documento Cuba debía ser libre e independiente y Estados Unidos se retiraría de la isla cuando existieran las garantías de un gobierno estable. Estados Unidos entra en guerra con España y, con la colaboración de las fuerzas mambisas, desembarca sus tropas en la costa sur de la zona oriental de Cuba. Las acciones se libran en torno a Santiago de Cuba.
La flota española ha quedado bloqueada en el puerto santiaguero, intenta una salida en la cual es aniquilada por la superioridad de las fuerzas navales norteamericanas. Tras el asalto a las defensas externas de la ciudad por las fuerzas cubano-estadounidenses, el mando español decide rendirse. Meses después, según el Tratado de París, España traspasará Cuba a los Estados Unidos sin que se tuviesen en cuenta para nada las instituciones representativas del pueblo cubano. Con la firma del Tratado de París, la situación política de la ex colonia se indefinía. Cuba dejaba de ser colonia pero, al mismo tiempo, el establecimiento de la república tampoco se realizaba. Se iniciaba un período transicional, mediado por la presencia directa de Estados Unidos en el manejo de los destinos insulares.
Intervención estadounidense
En febrero de 1898 se encontraba en el puerto de La Habana el crucero USS-Maine, de los EE. UU. El buque había llegado a Cuba para proteger los intereses de los EE. UU. en Cuba durante la revuelta en La Habana contra el General Valeriano Weyler, el último "pacificador" mandado por la corona española con el objetivo de someter las fuerzas independentistas y/o anexionistas en la isla. A las 9:40 de la mañana del 15 de febrero de 1898, una explosión causada por más de cinco toneladas de pólvora destruyó el acorazado Maine. 266 miembros de la tripulación perdieron la vida. La marina estadounidense designó una comisión para investigar los hechos. Después de cuatro semanas de investigaciones en La Habana, se concluyó que una mina había explotado debajo (afuera) del barco, pero dadas las dificultades de la investigación, la comisión no identificó ningún culpable. En abril siguiente los EE. UU. iniciaron un bloqueo naval de la isla. La guerra hispano-americana fue declarada poco después, lo que permitió a los EE. UU. intervenir en la guerra de independencia cubana. Aunque muchos presumen que la explosión fue provocada por los españoles Weylerianos,[cita requerida] existe la posibilidad de que cargas electrostáticas hicieran denotar el magazine de los explosivos, pues algo similar ocurrió a un barco gemelo en la Bahía de Manila.[cita requerida] La prensa estadounidense encendió la chispa para que el Congreso aprobara la declaración de guerra. Las tropas estadounidenses desembarcaron por Santiago de Cuba y poco tiempo después, la guerra de los cubanos por la independencia con España había terminado.[cita requerida]
El Congreso de los EE. UU. obligó a España a renunciar a cualquier poder en la isla de Cuba. En La Habana se construyó un monumento para honrar las víctimas de la voladura del Maine. El monumento, que fue parcialmente mutilado en los primeros años de la revolución de Fidel Castro, cuando el Águila fue destruida a mazazos, todavía contiene los nombres de los marines que perdieron la vida ese día. De este bello monumento se ha dicho que representaba la expresión del sentimiento cubano; La base del monumento de granito simboliza la fuerza del sentimiento, su orientación hacia el Norte es una indicación de donde Cuba recibió la ayuda y el socorro; los pilares gemelos sobre los cuales la emblemática "Águila Calva de Norteamérica" se posa orgullosa con las alas extendidas, sobre las armas de fuego y las cadenas rescatadas de las ruinas del crucero y que representan la destrucción ocasionada por la explosión.
República (1902-1959)
La República de Cuba fue proclamada el 20 de mayo de 1902. A pesar de lograr su independencia, Cuba quedó bajo la tutela de los Estados Unidos. La asamblea constituyente cubana se vio obligada a incorporar una enmienda, conocida como Enmienda Platt que concedía a los Estados Unidos el derecho de intervenir militarmente con Cuba, a establecer bases navales y el territorio de la actual Isla de la Juventud. A pesar de la oposición existente a la mencionada enmienda, ésta fue tomada como un "mal menor" ante la alternativa de no lograr la retirada de las tropas estadounidenses. Como resultado de esta enmienda los Estados Unidos intervinieron militarmente en Cuba en 1906 durante un período de agitación política y obtuvieron el enclave en el que se encuentra la Base Naval de Guantánamo.
Al obtener la independencia se inicia una primera etapa democrática, que se vio interrumpida con la dictadura de Gerardo Machado. Este fue removido del poder el 12 de agosto por un movimiento popular conocido como la Revolución del 33. Posteriormente, tras el Movimiento Cívico-Militar del 4 de Septiembre, se establece una Junta conocida como la Pentarquía, de la cual formaban parte, entre otros, el Dr. Ramón Grau y el periodista Sergio Carbó. Fulgencio Batista, hasta entonces sargento-taquígrafo, es nombrado Coronel-Jefe del Ejército, en contradicción con Antonio Guiteras que era Minsitro de Gobernación. A la caída de la Pentarquía, se suceden los Presidentes, aunque el verdadero poder lo detentaba Batista, quien convoca a una Asamblea para redactar una Constitución, conocida como la Constitución del 40. Fue ésta una de las Constituciones más avanzadas de su época. Batista, en coalición con los Comunistas, es electo Presidente de 1940 a 1944.
A partir de este momento Cuba se mantuvo en un período de estabilidad constitucional que se vio interrumpido por el golpe de estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952. Batista, que en anteriores gobiernos se había mostrado relativamente liberal y progresista, endureció su política contra la oposición. Permanecería en el poder hasta el año 1959, cuando fue derrocado tras la victoria de la Revolución Cubana liderada por Fidel Castro, Che Guevara y Camilo Cienfuegos.
Revolución cubana (1959-actualidad)
Fidel Castro Ruz y un grupo de revolucionarios atacaron el 26 de julio de 1953 los cuarteles militares Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente. Esta acción fracasó, muchos de los asaltantes fueron asesinados por los soldados de Batista y otros fueron encarcelados, entre ellos Fidel, su hermano Raúl, Juan Almeida, entre otros. Debido a la presión popular y a la madre de Fidel Castro, que tenia relaciones de amistad con la entonces primera dama, y la intervención del entonces obispo de Santiago de Cuba Batista ofrece una amnistía a los presos políticos en 1955. Fidel Castro y sus compañeros viajan a México donde se reorganizan bajo el nombre de Movimiento 26 de Julio.
El 30 de noviembre de 1956 se produce el Alzamiento de Santiago de Cuba organizado por Frank País. Al mismo tiempo debía desembarcar el yate Granma con 82 expedicionarios venidos de México, entre los que se encuentran Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Guevara, Camilo Cienfuegos y otros. Los mismos se retrasaron y llegaron el 2 de diciembre.
Se producen varios combates y el grupo de revolucionarios es diezmado por el ejercito de Batista logrando llegar a la Sierra Maestra un pequeño grupo donde desarrollan en una guerra de guerrillas, entre los combates se encontraron La Plata y Arroyo del Infierno.
En la ciudad de La Habana se continúan las actividades clandestinas dirigidas por José Antonio Echeverría. El 13 de marzo de 1957 se produce el asalto al Palacio Presidencial y a la Emisora Radio Reloj, donde por instantes no fue ajusticiado Batista, cayendo en el combate José Antonio Echevarría, líder del Directorio Revolucionario.
La guerra se lleva hasta Occidente por Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos quienes triunfan ante el ejército bastitano. El 31 de diciembre de 1958 Batista huye del país al conocer lo hecho por los seguidores de Fidel Castro.
Triunfo de la Revolución y primeros años
Fidel Castro llama a la huelga general para derrocar el gobierno provisional establecido con la huida de Fulgencio Batista. Finalmente entran en La Habana donde se produce el definitivo triunfo de su revolución. Una vez tomado el poder, la oposición formó un nuevo gobierno. Como presidente fue nombrado Manuel Urrutia Lleó y como primer ministro José Miró Cardona. Los ministros fueron Regino Boti (Economía), Rufo López Fresquet (Hacienda), Roberto Agramonte (Relaciones Exteriores), Armando Hart (Educación), Enrique Oltuski (Comunicaciones), Luis Orlando Rodríguez (Interior), Osvaldo Dorticós Torrado (Leyes Revolucionarias) y Faustino Pérez (Recuperación de Propiedad Adquirida Ilegalmente). Fidel Castro permanecía como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Se trataba de un gobierno moderado en el que coexistían diversas tendencias.[2]
Antes de su victoria, Fidel Castro y los lideres de otros movimientos revolucionarios, redactaron el Manifiesto de la Sierra Maestra en el que se comprometieron a "celebrar elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios en el término de un año bajo las normas de la Constitución del 40 y el Código Electoral del 43 y entregarle el poder inmediatamente al candidato que resulte electo."[3] A pesar de haberse comprometido a celebrar elecciones dentro de 18 meses, el gobierno de Castro descartaría cumplir con ese compromiso luego del triunfo de la Revolución.[4] No fue hasta el 30 de junio de 1974 que se celebraron las primeras elecciones en Cuba, aunque con determinadas insuficiencias.[cita requerida]
En 1959, el Gobierno Revolucionario comenzó a promulgar una serie de decretos polémicos que finalmente llevarían a la eliminación total de la gran y mediana propiedad privada, garantizando propiedad solo sobre inmuebles particulares, bienes de carácter personal y pequeños negocios que no aparecen reflejados claramente en la constitución de 1976, pero que se permite tener a los cubanos, esto siempre que no excedan cierta cantidad de bienes dictada por el gobierno[5] . El 7 de mayo de 1959 se aprobó la ley de reforma agraria y de creación del Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA) que se convertiría en el centro del poder del Estado cubano. Se abrió entonces un proceso de expropiaciones y nacionalizaciones que afectaron fuertemente a la clase alta y a las empresas estadounidenses. Esto fue mal recibido por el gobierno estadounidense, que incluso desde antes del triunfo comenzó a tener su diferendo con la lucha cubana.[6] [7] Simultáneamente los sectores más conservadores en el gobierno (Miró Cardona, Urrutia, López Fresquet) fueron reemplazados, al mismo tiempo que casi toda la clase alta propietaria de las plantaciones e ingenios azucareros y un considerable sector de la clase media abandonaban el país y se instalaban principalmente en Miami. Más de un millón de cubanos han emigrado de Cuba desde ese momento; la gran mayoría de ellos se han establecido en el sur de Florida (Miami, Hialeah) y New Jersey, mientras otros prefirieron España y Venezuela. También existen pequeñas comunidades en muchas otras partes del mundo.
El 7 de noviembre de 1960 el Che Guevara viajó durante dos meses por Checoslovaquia, Unión Soviética, China, Corea y Alemania Democrática. Tanto la Unión Soviética como China se comprometieron a comprar la mayor parte de la zafra cubana. Cuando finalizó la visita, Cuba tenía acuerdos comerciales financieros, además de vínculos culturales, con todos los países del bloque Comunista, relaciones diplomáticas con todos menos Alemania Oriental y acuerdos de asistencia científica y técnica con todos menos Albania.
El 3 de enero de 1961, en una de las últimas medidas de su gobierno antes de entregar el poder a John F. Kennedy, el presidente Eisenhower cortó las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.
El 15 de abril de 1961 aviones estadounidenses con insignias cubanas atacaron los aeropuertos de San Antonio de los Baños, Ciudad Libertad y Santiago de Cuba, causando importantes bajas. Al día siguiente se declaró el carácter socialista de la revolución, siguiendo las ideas de Karl Marx y Vladimir Lenin.
El 17 de abril se produjo una gran invasión en la Bahía de Cochinos. Sus participantes eran exiliados cubanos entrenados y armados por la CIA en Nicaragua que tratarían de derrocar el gobierno. Llevaban cinco pequeños barcos mercantes, quince lanchas de desembarco, 1.500 hombres, 16 aviones B-26, 5 tanques, camiones y artillería, pero enfrentarían una fuerza de más de 30,000 hombres bien armados, entrenados y que había recibido reportes de inteligencia sobre esta operación.
Rápidamente el gobierno movilizó las Fuerzas Armadas y para la mañana del 19 de abril se la brigada invasora había sido derrotada.
A pesar de numerosas acusaciones por parte de Estados Unidos, los prisioneros de la Invasión a Playa Girón no fueron torturados, aunque muchos reportaron maltratos y vejaciones. Posteriormente fueron cambiados por medicinas y alimentos. Cuba comenzó a establecer lazos más fuertes con la URSS, la cual le brindó apoyo y se convirtió en una gran importadora de azúcar de caña, junto con otros estados socialistas.
A fines de junio de 1962, la Unión Soviética y Cuba tomaron la decisión de instalar misiles atómicos en Cuba, lo que entendían era el único modo de disuadir a Estados Unidos de invadir a Cuba, además de suponer para las relaciones soviético-estadounidenses un paso más en la Guerra Fría (en agosto de 1961 se había construido el muro de Berlín, en febrero de 1962 se había producido el novelesco intercambio de prisioneros consecuencia del caso del avión espía U-2, y proseguía la implicación estadounidense en el conflicto de Vietnam). El Che Guevara tuvo una participación activa en la elaboración del tratado entre Cuba y la Unión Soviética, viajando allí a fines de agosto para cerrarlo. El hecho llevaría a la llamada crisis de los misiles de Cuba que puso al mundo al borde de la guerra nuclear y finalizaría con un dificultoso acuerdo entre Kennedy y Jruschov, por el cual Estados Unidos se comprometió a no invadir Cuba y retirar los misiles que tenía instalados en Turquía apuntando a la Unión Soviética, y ésta a retirar los misiles cubanos.
Décadas del 70 y 80
Durante la Guerra Fría Cuba se encontró en una compleja situación, ya que quedó aislada del resto de los países americanos (aún hoy Cuba está fuera de la OEA, de donde fue expulsada por organizar una invasión armada a Venezuela en 1962) y sumamente dependiente de la Unión Soviética y el bloque comunista.
Cuba participó en varias guerras en África tales como Angola, Etiopía, Congo, Zaire, Guinea Bissau, República Árabe Saharaui Democrática, y Asia, como Yemen y Siria, derrotó al ejército de Sudáfrica en Angola, influyendo en el derrumbe del Apartheid y la liberación de Namibia y dio apoyo económico, logístico y político a varios movimientos guerrilleros de Centroamérica y Sudamérica.
El Período Especial
Con el colapso del comunismo en Europa del Este, Cuba perdió la mayor parte de sus socios comerciales. La Federación Rusa no mantuvo el trato comercial favorable que le había dado la URSS, en particular limitando el suministro de combustible a Cuba. Por su parte, Cuba quedó sin el mercado habitual de su producto de exportación principal, el azúcar. Las industrias se fueron debilitando poco a poco y la economía cayendo. Fidel Castro tuvo que enfrentar una dura crisis económica.
En 1993 la situación se agravó mucho más. La agricultura y la ganadería, productoras de alimentos, se fueron reduciendo hasta quedar con pocos suministros para la población. Esta situación hizo que intensificara el flujo migratorio de Cuba. En particular se popularizó una peligrosa forma de emigración ilegal con los llamados balseros, quienes, fruto de la desesperación, se lanzaban a cruzar el estrecho de La Florida en endebles embarcaciones artesanales.
En 1995 se tomaron nuevas medidas para aliviar la situación del país. Se fomentó la inversión extranjera y se permitieron algunas muy limitadas formas de iniciativa privada. Esto hizo que poco a poco mejorase algo la economía cubana.
En 1998 el Papa Juan Pablo II hizo una visita a Cuba, en la cuál se pidió algo más de flexibilidad a la sociedad cubana, así como al resto del mundo, pidiendo apertura de ambas partes. Desdichadamente este llamado fue ignorado por unos y otros.
Actualidad
La imagen de Cuba a nivel internacional se vio perjudicada a raíz del encarcelamiento de casi un centenar de opositores pacíficos. Esta situación se agravó tras el fusilamiento de tres jóvenes negros que secuestraron una lancha para huir a Estados Unidos en la primera mitad del año 2003.[cita requerida] Hay que destacar que desde la detención de estos hasta su ejecución transcurrió solamente una semana, período en que se llevó a cabo un juicio sumarísimo y las apelaciones correspondientes, proceso que fue impugnado por los familiares y muchas personalidades de todo el mundo.
Debido a esto, la Unión Europea firmó una resolución promovida por el entonces presidente español José María Aznar que redujo el nivel de las relaciones diplomáticas con Cuba. El gobierno cubano, en respuesta, eliminó los contactos diplomáticos con la Unión Europea, hasta que, a principios del 2005, gracias a negociaciones del gobierno español, los reanudó.
Actualmente mantiene estrechas relaciones políticas con China, México, Venezuela, Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Nicaragua.
Cuba expande su influencia política a países del mundo entero enviando médicos, medicinas y profesionales de todo tipo. El plan de alfabetización cubano Yo sí puedo se aplica en varios países de América Latina. A raíz de la catástrofe provocada por el Huracán Katrina en el 2005, Cuba ofreció enviar una brigada de médicos internacionalistas a las zonas dañadas de los Estados Unidos, oferta que fue rechazada por el gobierno estadounidense por considerarla innecesaria y oportunista.
Cuba mantiene relaciones comerciales fundamentalmente con España, Canadá, Italia, China y Venezuela. Pertenece al ALBA, lo que la convierte en socia comercial, cooperativa y solidaria de Bolivia, Venezuela, Brasil, Argentina, Nicaragua y Ecuador.
En 2006 Fidel Castro cedió la presidencia a su hermano y vicepresidente, Raúl Castro de forma provisional debido a su estado de salud. A comienzos de 2008 Raúl fue finalmente elegido por el parlamento como nuevo presidente, tras la renuncia definitiva de Fidel. Esto se ha visto por muchos como un traspaso de poderes hereditario y con un carácter antidemocrático.
Geografía
Cuba es un archipiélago constituido por la mayor isla de las Antillas llamada Cuba, la Isla de la Juventud (anteriormente llamada Isla de Pinos), y otros 4.195 cayos, islotes e islas adyacentes. Está ubicada en el mar de las Antillas (o mar Caribe), cerca de la costa de los Estados Unidos y México. Sus límites son al norte con el Estrecho de la Florida, al este con el Paso de los Vientos, al sur con el mar Caribe y el oeste con el golfo de México.
Posee una superficie de 110.922 kilómetros cuadrados.
Clima
En Cuba las temperaturas son generalmente altas. Los valores medios anuales van desde los 24 grados Celsius en las llanuras hasta 26 grados Celsius y más en las costas orientales, reportándose magnitudes inferiores a 20 ºC. en las partes más altas de la Sierra Maestra.
La temporada de noviembre a abril es menos calurosa y se conoce como "invierno", mientras que los meses de mayo a octubre, más calurosos, reciben el nombre de "verano". Las temperaturas máximas y mínimas absolutas registradas son de 38,6 grados Celsius (Guantánamo, 7 de agosto de 1969) y 0,6 grados Celsius (Bainoa, 18 de febrero de 1996). Como es típico en los climas tropicales, la variación diaria de la temperatura es mayor que la anual.
La humedad relativa media es alta, con promedios cercanos al 80 por ciento. Los máximos diarios, generalmente superiores al 90 por ciento, ocurren a la salida del sol, mientras que los mínimos descienden, al mediodía, hasta 50-60 por ciento en el interior del territorio. Las zonas más húmedas son las regiones occidental y central, junto con los principales núcleos montañosos.
Organización político-administrativa
La División Político-Administrativa consiste en una organización del espacio geográfico del archipiélago cubano. División político-administrativa: 14 provincias y un municipio especial. A su vez las provincias están divididas en municipios sumando estos la cantidad de 169.
Naturaleza
Destaca la rica fauna cubana, mamíferos como las jutías, diversos murciélagos, reptiles (Cuba alberga una población de cocodrilos mayor que muchos otros lugares lo que demuestra el cuidado y la conciencia ambiental que existe), aves de todos tipos (algunas de ellas extintas pero magníficamente asombrosas), anfibios (entre ellos la rana más pequeña del mundo), peces y animales marinos (una biodiversidad magnífica que favorece el turismo). La flora, con más de 6.500 especies sólo de plantas con semilla, espesos bosques, plantas tropicales, de río y frutales.[8]
Fauna
La fauna cubana ha cambiado en el tiempo, pues la fauna actual dista de la del Cuaternario en Cuba. Los seres vivos marinos son increíblemente abundantes. Pueden ser cuevas, donde habitan peces ciegos, camarones, microorganismos y hongos. En los arrecifes de coral abundan los mismos, cuyos esqueletos calcáreos forman grandes masas. En ellas vive el carey y la caguama, dos tortugas amenazadas. Además hay peces enormes como la guasa y otros más pequeños como los peces ángeles.
En tierra los suelos se llenan de insectos y en algunos sitios mamíferos insectívoros como el almiquí. En los arboles hay lagartos Anolis y jutias (Capromyidae). Además de diversas aves endémicas como el tocororo, el zunzún y el catey.
En las ciénagas reina el cocodrilo junto al mayito de cienaga, la ferminia, la gallinuela de Santo Tomas y la garza.
Flora
Originariamente Cuba se encontraba llena de una espesa vegetación pero luego de un tiempo (principalmente durante la dominación española) ha sido degradada para desarrollar la agricultura. No obstante existen muchos programas para el cuidado y mantenimiento de estos bosques, que albergan gran diversidad. Las maderas preciosas de Cuba son muy cotizadas. Entre ellas el cedro, la caoba y otras.
Geología
Este archipiélago se encontró sumergido. En el jurásico en Cuba se pobló de una rica biodiversidad marina en un estrecho entre Laurasia y Gondwana. Cuba es una isla de origen orogénico (véase: Terciario en Cuba).
Posee una gran diversidad de rocas y suelos. Desde las calizas de Viñales hasta el suelo rojo de Moa. Posee diversas cuevas sumergidas como la del Ojo del Mégano, en Villa Clara y emergidas como la de Santo Tomás. El desarrollo submarino de estalactitas y estalagmitas muestra que el territorio se encontró fuera del agua hace apenas 10 000 años.
Hidrografía
Cuba posee una hidrografía en la cuál el caudal y extensión de humedal se encuentra regida por las lluvias. Las mismas constituyen factores determinantes abastecedores de agua. Los principales ríos se encuentran en la región Oriental: son el Toa y el Cauto.
En esta región durante el 2004 se produjo una desigual distribución de precipitaciones, extremas sequías e inundaciones que pudieron ser controladas. Además aunque no directamente, diversos huracanes y ciclones han influido en la lluvia y últimamente han ido aumentando.
En el 2006 y el 2007 los embalses, ríos y lagunas han llegado al extremo de su capacidad, proveyendo de agua a la mayor parte de la población.
Gobierno y política
Desde el triunfo de la Revolución Cubana (1959), el sistema político de Cuba ha sido una república con régimen de Dictadura del Proletariado (ver Plataforma Programática, del PCC, Programa del PCC, Constitución de la República de Cuba, etc), con una socialización (estatización) de los medios de producción. Por casi cincuenta años, el país ha sido dirigido de forma absoluta por Fidel Castro, primero como Primer Ministro(1959) y luego como Presidente del Consejo de Estado, el máximo órgano ejecutivo, y el Consejo de Ministros(1976).
La actual Constitución de la República de Cuba, reformada en 2002,[9] establece que Cuba es un Estado socialista de forma irrevocable, impidiendo cualquier modificación del régimen socio-económico establecido.
Comenzando en el año 1959, las tierras fueron sometidas a dos radicales reformas agrarias en las que se limita la tenencia de tierras a 3 caballerías por una sola persona que, según la constitución del 1976, previa autorización estatal, pueden incorporar sus tierras únicamente a cooperativas de producción agropecuaria o venderlas o permutarlas al estado, o a cooperativas y agricultores pequeños[10] y la autogestión de los organismos productivos. Sin embargo, desde la crisis económica provocada por el fin del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), el gobierno ha promovido una apertura a la inversión de capital extranjero en condiciones de privilegio frente a la inversión que pudieran hacer los cubanos. Las inversiones del exterior son permitidas siempre que el capital extranjero no sea más del 49 por ciento del capital invertido en una industria.
Las fuerzas opositoras al gobierno cubano argumentan que una de las razones de la permanencia en el poder de Castro desde 1959 se debe a la combinación de un sistema de partido único (Constitución de la República de Cuba) —según el artículo 5 de la Constitución del 1976, el Partido Comunista de Cuba es definido la "fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado"— Ellos también señalan la imposibilidad de promover organizaciones opositoras, en referencia al artículo 62 de la Constitución vigente que establece:
Ninguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra lo establecido en la Constitución y las leyes, ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo. La infracción de este principio es punible.
El parlamento unicameral cubano, la Asamblea Nacional del Poder Popular, es el órgano supremo del poder del Estado. De los más de 600 miembros, la mitad es propuesta por el conjunto de diputados y delegados, y la otra por la sociedad civil, que se constituye mediante las elecciones a dichas asambleas.[11] Sirven por períodos de cinco años. Todos los ciudadanos elegidos en los procesos electorales pueden forman parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular, independientemente de que militen o no en el Partido Comunista de Cuba.
Defensa del país
El organismo encargado de la defensa del país son las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Castro ha esgrimido el fantasma de una agresión militar para mantener unas Fuerzas Armadas que son unas de las más grandes, en relación a la población total del país, y más preparados de América Latina.
Todo joven cubano tiene la obligación legal de cumplir el Servicio Militar Activo durante uno o dos años, dependiendo de si ha logrado matricularse o no en un centro de educación superior. El servicio militar femenino es voluntario.
Con la desaparición del llamado Campo Socialista (comunista) la defensa del país se vio afectada por el corte de suministro de armas y con ello el deterioro de la defensa. Ante estas circunstancias se han creado algunos medios importantes de combates en sencillas industrias del país como buques pequeños de guerra, carros artillados y fusiles.[12]
Sistema electoral
En octubre de 1992, el Parlamento cubano aprobó por unanimidad una nueva Ley Electoral que, por primera vez, estableció el voto directo y secreto en las elecciones provinciales y nacionales, aunque existe un solo candidato para cada puesto. La decisión de modificar la Constitución aprobada en referéndum en 1976 para elegir por el voto directo, universal, secreto y voluntario de la población a los miembros del Parlamento y las Asambleas Provinciales del Poder Popular fue sugerida en el IV Congreso del Partido Comunista celebrado en octubre de 1991. O sea, en la difícil coyuntura económica que vivía la isla tras la desarticulación de la Unión Soviética y el campo socialista europeo.
El proceso electoral está regulado en la ley electoral.[13] Los candidatos en las elecciones no son elegidos por partidos (que no existen) sino mediante asambleas de cada barrio o circunscripción electoral, donde cualquier ciudadano puede proponer a sus candidatos, aunque el proceso es cuidadosamente supervisado e influido por el Partido Comunista y la Seguridad del Estado[cita requerida]. En la asamblea se explican las cualidades de las personas propuestas, y en una votación a mano alzada de los vecinos se decide por mayoría las candidaturas finales.[14] Para aquellos ciudadanos elegidos la campaña electoral basta la publicación de una breve biografía y su foto. En las elecciones pueden votar todos los ciudadanos mayores de 16 años, y son elegidos todos aquellos candidatos con más de la mitad de los votos. El recuento de los votos es público, por lo que puede ser observado por cualquier ciudadano, cubano o extranjero, aunque se reportan irregularidades notables en los reportes de los conteos.[cita requerida]
Los críticos del sistema y los disidentes internos argumentan que la manera recién descrita de realizar la votación resta credibilidad democrática al proceso.[cita requerida] La votación tiene la característica de que en las boletas hay tantos nombres como escaños elegibles por lo que los ciudadanos comentan discretamente que no existe una verdadera selección,[cita requerida] subrayando que en las boletas hay una casilla especial que permite votar por todos los candidatos de una vez. Esta última manera de votar es promovida por el gobierno cubano, quien dice que ella constituye una muestra de unidad frente al gobierno de Estados Unidos.[15] [16]
En febrero de 1993 se celebraron las primeras elecciones de este tipo. A estas estaban convocados siete millones y medio de cubanos, de los cuales votó un 97%. Los grupos opositores internos llamaron a votar en blanco o nulo como fórmula de rechazo al gobierno de Castro, esperando obtener más de un 30% de voto nulo o blanco, pero obteniendo sólo un 10%. La presencia policial uniformada en las urnas fue discreta, pero se sintió la presencia de agentes de civil y "cederistas" (miembros de los Comités de Defensa de la Revolución). Fidel Castro era uno de los 589 candidatos a diputados que, en candidaturas cerradas, se sometió al voto directo y secreto de los ciudadanos, junto con 1190 delegados a las 14 Asambleas Provinciales. Fidel Castro votó en la provincia oriental de Santiago de Cuba, por uno de cuyos distritos era candidato a diputado'.
Derechos humanos
El gobierno cubano actual ha sido acusado de cometer numerosos abusos de derechos humanos en contra de sus detractores como la tortura, la detención arbitraria, proceso con fines propagandísticos y ejecuciones extrajudiciales.[17] Los opositores del gobierno se quejan de acoso y de numerosas otras represalias en contra de ellos por sus opiniones.[cita requerida] Grupos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch[18] han publicado numerosos reportes[cita requerida] sobre los prisioneros de conciencia en Cuba. El gobierno por su parte alega que son infundíos, y que estas son publicaciones hechas por personas que, reciben financiamiento desde el exterior del país, manipulando la información, olvidando la ayuda financiera brindada por el régimen cubano a opositores y guerrillero en otros países. Las acusaciones son repetidas por fuentes que sirven totalmente a los propósitos e intereses del gobierno cubano, a veces ocultas bajo el manto de ONG.
Una de las acusaciones al gobierno cubano es el hundimiento del Remolcador 13 de Marzo. Según la oposición al gobierno, guardacostas de Cuba hundieron al remolcador, en el que 72 personas intentaban escapar de la isla. Entre los ocupantes de la embarcación hubo 41 muertos, diez de ellos niños, el menor de los cuales fue Helen Martínez Henríquez, de sólo seis meses de edad. Nunca se recuperaron los cadáveres. En horas de la madrugada de aquel 13 de Marzo de 1994, cuatro barcos del régimen marxista cubano, equipados con potentes mangueras de agua, embistieron al viejo remolcador, a siete millas de distancia de las costas frente al puerto de la ciudad de La Habana. Las personas que se encontraban en cubierta fueron barridas por el agua lanzada a presión, y la súplica de mujeres y niños fue en vano, porque no lograron que cesara el ataque. Los sobrevivientes en suelo cubano han sido amenazados, perseguidos y hostigados así como los grupos opositores que han tratado de que no se olvide las acciones del gobierno de Castro. Nunca se intentó recuperar los cadáveres. Este crimen nunca fue investigado judicialmente.[19] [20] [21]
La barrera de la libertad de expresión en Cuba es un muro demasiado alto e infranqueable para muchos. Las críticas a Castro conllevan penas de encarcelamiento por 5 años o más. Todos los medios de comunicación legales están en manos del Partido Comunista de Cuba (PCC), de hecho el principal diario "Granma", es el Órgano Oficial del Comité Central del PCC, así mismo las cadenas de televisión y de radio están dirigidas por la máxima organización del Partido.
Relaciones internacionales
A raíz del encarcelamiento de casi un centenar de opositores, y el fusilamiento de tres secuestradores de una lancha de pasajeros durante la primera mitad del año 2003 para emigrar hacia los Estados Unidos, la Unión Europea firmó una resolución que redujo drásticamente el nivel de las relaciones diplomáticas con Cuba. El gobierno cubano, en respuesta, eliminó los contactos diplomáticos con la Unión Europea, hasta que, a principios del 2005 y a propuesta del gobierno español, los reanudó.
Actualmente, el gobierno de Cuba mantiene estrechas relaciones con China, Venezuela, Bolivia, Ecuador y en general América Latina y las reanudadas relaciones con Europa principalmente con España. Sigue perdiendo miles de millones anualmente por el bloqueo económico, financiero y comercial que sostiene el gobierno de EE. UU. desde 1959. Cuba apoya incondicionalmente a países de Latinoamérica y ha ayudado a países en desastres como el terremoto de Pakistán, el tsunami de Indonesia y muchos otros países que ha solicitado ayuda humanitaria enviando brigadas médicas, alimentos y otros recursos para el beneficio de los más necesitados.
La política exterior de Cuba se adhiere a los principios básicos del Derecho Internacional: el respeto a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de los Estados; la autodeterminación de los pueblos; la igualdad de los Estados y los pueblos; el rechazo a la injerencia en los asuntos internos de otros Estados; el derecho a la cooperación internacional en beneficio e interés mutuo y equitativo; las relaciones pacíficas entre los Estados, y demás preceptos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Columnas vertebrales de la política exterior cubana son el internacionalismo, el antiimperialismo, la solidaridad y la unidad entre los países del Tercer Mundo.
Cuba condena toda práctica hegemonista, injerencista y discriminatoria en las relaciones internacionales, así como la amenaza o el uso de la fuerza, la adopción de medidas coercitivas unilaterales, la agresión y cualquier forma de terrorismo, incluyendo el terrorismo de Estado. La constitución de la República de Cuba condena cualquier tipo de discriminación por razones de raza, credo u opinión.
Cuba tiene relaciones diplomáticas con 180 países. Dispone de 143 Misiones en el exterior en 116 países, de ellas, 113 Embajadas, 1 Sección de Intereses, 2 Consulados Generales, 19 Consulados, 4 Oficinas Diplomáticas y 4 Representaciones ante Organismos Internacionales.
Indicadores sociales
Salud pública
Todos los ciudadanos cubanos residentes en el país tienen derecho a recibir asistencia en todas las instituciones de salud, la cual es gratuita para todos sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana. El Estado garantiza el derecho a recibir atención médica de la siguiente forma: con la prestación de la asistencia médica y hospitalaria gratuita, mediante la red de instalaciones de servicio medico rural, de los policlínicos, hospitales, centros profilácticos y de tratamiento especializado; con la prestación de asistencia estomatológica gratuita; con el desarrollo de los planes de divulgación sanitaria y de educación para la salud, exámenes médicos periódicos, vacunación general y otras medidas preventivas de las enfermedades. En estos planes y actividades coopera toda la población a través de las organizaciones de masas y sociales. El Estado cubano concede a la mujer trabajadora licencia retribuida por maternidad, antes y después del parto, y opciones laborales temporales compatibles con su función materna.
Oficialmente[22] todo cubano tiene acceso a médicos, enfermeras, especialistas y medicinas. En la actualidad, existen 22 Facultades de Ciencias Médicas, distribuidas por todas las provincias del país. Existen facultades que reciben solo a estudiantes extranjeros como la Escuela Latinoamericana de Medicina en La Habana (ELAM) y muchas otras en todo el país que en la actualidad implementan un nuevo modelo de educación bajo los convenios con Venezuela en el marco del ALBA, dando oportunidad a estudiantes de bajos recursos provenientes de Venezuela, Bolivia, Honduras, Argentina y Ecuador alojados en residencias estudiantiles.[cita requerida]
La Salud Pública de la isla ha ganado el reconocimiento de los organismos mundiales y regionales especializados. Cuba brinda ayuda médica a otros países como Bolivia, Honduras, Venezuela y muchos otros.
Cuba posee una de las más bajas tasas de mortalidad infantil del mundo, con un índice de 5,3 por cada mil nacidos vivos durante el año 2007.
Educación
Al alcanzar la independencia los subsiguientes gobiernos promovieron la educación en Cuba. Aunque este sector nunca gozó de amplios recursos se debe reconocer que se instauró un sistema de educación primaria pública, gratuita y obligatoria. Debido a esto, Cuba logró niveles de educación satisfactorios al ser comparada con el resto de países de la América Latina. Por ejemplo, en el